El Manual del Arquitecto Descalzo, de Johan Van Lengen, ha servido de guía para quienes han recorrido camino en la arquitectura natural. Ahora, en Gaia, ha nacido una variante con tinte argentino: Manual del Arquitecto En Pelotas. Ariel García aclara que “en pelotas” es diferente “a desnudo”, ya que nos devuelve al momento inicial de cómo llegamos al mundo, resalta nuestra vulnerabilidad y el estar sin nada.
Por el momento, el manual se expresa en forma de sutras y Ariel me los ha dejado copiar para que los comparta con ustedes:
- La respiración es el nexo entre lo externo y lo interno; si tu casa respira, nunca perderás la conexión con la naturaleza, y adentro y afuera será lo mismo.
- Construir un techo vivo es devolverle al planeta la parte verde que le quitaste cuando hiciste tu casa.
- ¿Qué tiempo lleva construir una casa natural? Lo que el aire, el agua, la tierra y el sol quieran. El tiempo de construcción es el de los cuatro elementos.
- ¿Cómo se construye un techo vivo? Se levanta una alfombra de pasto y luego se construye una casa abajo.
- Un error en arquitectura natural puede transformarse en un detalle de belleza y si el error es muy grande siempre encontraremos una enredadera u otra planta que lo cubra.
- Hacer que la luz de la luna entre por una ventana en el techo de las casas debería ser obligatorio.
- Cuando todo pase, las construcciones naturales serán las primeras en integrarse nuevamente a la tierra para volver a comenzar.
- En una casa debe haber tantos almohadones como personas puedan entrar en ella.
- Si tu casa le da paz a tu cuerpo (por la calidez y la comodidad), paz a tu mente (por la belleza y la calma) y paz a tu espíritu (por la armonía y la simpleza), ya no es una casa, es un templo.
Nota relacionada