Siempre me enterneció la gente que abrigaba no sé que secreta esperanza de que Barack H. Obama fuese distinto a todos los habitantes que tuvo la Casa Blanca por el sólo hecho de ser negro. No sé que se imaginaban. Obama es igual a sus antecesores. El atentado, ¿fue o no?, que derribó las Torres Gemelas fue la excusa perfecta para desatar una paranoia persecutoria de los probables y/o posibles enemigos del gigante postrado. Y ¿quienes se encuadran entre ellos? Yo, usted, su vecino, en realidad todos aquellos que no sean del círculo íntimo de la administración Obama.