¿Cómo era la relación de fuerzas en 1955?
Eran favorables al gobierno constitucional, pero Perón se niega a utilizar la violencia para sostener su gobierno. El Gral. Franklin Lucero le dice: “si yo fuera Perón diría que hay que pelear”. Y Perón le contesta: “pero yo no soy Lucero, soy Perón”.
O sea que Perón elige el tiempo y no la sangre, como fórmula para recuperar el gobierno; a pesar que sus adversarios nunca dudaron en verterla.
Hay una famosa carta, olvidada, del Gral. Perón al Gral. Aramburu; estando Perón exiliado en Panamá, de marzo de 1956; en respuesta a un reportaje del Gral. Aramburu, en una revista de farándula de la época, en este reportaje Aramburu dice que: Perón no tiene agallas, que le falta valentía para volver al país.
Entonces Perón, le escribe esta carta a Aramburu, que dice más o menos lo siguiente:
“He leído en un reportaje, que usted, se ha permitido decir que soy un cobarde, porque ordené la suspensión de la lucha en las que tenía todas las probabilidades de vencer. Usted, no podrá comprender jamás, cuanto carácter y cuanto valor, hay que tener para producir gestos semejantes; para no hacer matar a los demás en defensa de la propia persona y de las propias ambiciones, es esto una acción distinguida de valor. Para mí, el valor no consiste ni consistirá nunca en hacer matar a los otros, esa idea solo puede pertenecer a los egoístas y a los ignorantes como usted. Tampoco, el valor está en hacer asesinar obreros inocentes e indefensos, como lo han hecho ustedes en Buenos Aires, Rosario, Avellaneda, Beriso y demás. Esa clase de valor pertenece a los asesinos, y a los bandidos cuando cuentan con la impunidad y escondiendo su propio miedo. Si tiene dudas sobre mi valor personal, que no consiste en hacer que se maten los demás, el país tiene muchas fronteras, lo esperaré en cualquiera de ellas, para que me demuestre que Ud. es más valiente que yo. Lleve sus armas, porque el valor al que me refiero, solo se demuestra frente a otro hombre y no, utilizando las armas de la patria para hacer asesinar a sus hermanos. Y sepa para siempre, que el valor se demuestra personalmente y que por ser una virtud no puede delegarse. Hágalo solo, así podrá probar que no es la gallina que yo siempre conocí. Si Ud. no lo hace y el pueblo no lo cuelga, como merece por salvaje, por bruto y por ignorante, algún día nos encontraremos. Allí, lo haré tragar su lenguaje de irresponsable. Juan Perón
Este esfuerzo de Perón por evitar la violencia, que en ese escenario hubiera sido de guerra civil, no es entendido y luego algunos se enamoran de la violencia y comienzan a constituir una vanguardia militar insurreccional, tema que vamos a analizar más adelante. Pero hoy, podemos afirmar que fueron los sectores medios, quienes se incorporaron y adoptaron tesis y organización de guerrillas, con la idea de ser una vanguardia y tomar el poder con las armas.Olvidando, que la guerrilla, nunca le ganó al ejército profesional (aunque sí a guardias pretorianas) y sin entender que Perón quería derrotar al partido militar y no a las fuerzas armadas.
Como bibliografía les recomiendo la lectura del libro “Operación masacre” de Rodolfo Walsh, “Mártires y Verdugos” de Salvador Ferla, también el aporte de Enrique Oliva (Francois Le Pont), Roberto Baschetti y Liliana Garulli, entre nuestros historiadores.
Luis Galcerán.
Fuente:http://www.capacitacionpj.com.ar/Textos/Capitulo_3.htm