Yo sé que muchos se van a quejar y van a decir que cualquiera saber coser un botón. Pues bien: yo creo que si
nos sacamos las caretas, confesaremos que no somos tan buenos con la aguja y el hilo. Por eso, nada mejor que aprender de una vez y para siempre, a lidiar con los molestos botones que están colgando de un hilito -esperando el peor momento para caerse- o aquellos que se fueron y nos dejaron con la manga suelta o el pantalón flojo.
Del
Blog "Son cosas mías"