¿Por qué ese aumento en la infidelidad femenina? Muchas chicas tienen sentimientos ambivalentes con respecto a sus novios. Quieren asegurarse de que han encontrado a don Perfecto, y exploran para ver si hay uno mejor que el que tienen. Y la tecnología (celulares, internet...) ha hecho más fácil que nunca tirar una canita al aire sin que te sorprendan. Para comprender mejor la situación, convencimos a varias mujeres infieles para que lo confesaran todo.
He aquí una guía de experiencias y mentirillas:
“Mi novio tenía tanto trabajo, que a menudo cancelaba nuestras citas. Como se sentía culpable cuando no iba, le pedía a su mejor amigo que saliera conmigo, un disparate de su parte. Yo sentía que no le importaba, que su trabajo estaba antes que yo, y su amigo era muy atento y cariñoso. ¿Es de sorprender que empezara a acostarme con él?” —Roxy, 28 años
“Estaba en un restaurante con Juan, mi novio, cuando un tipo impresionante hizo contacto visual conmigo y me sonrió. Sentí que mi cuerpo ardía y mi corazón galopaba. Nunca había tenido una conexión instantánea tan poderosa con un hombre. Cuando Juan fue al baño, el desconocido me deslizó una nota que decía: ‘Ya sé que no podemos hablar ahora, pero llámame’. Me sentí curiosa y halagada. ¿Y si era mi alma gemela? Como no hacía tanto tiempo que era novia de Juan, lo llamé”. —Abril, 23 años
“Le soy infiel a mi novio cada vez que hace algo que me irrita, como sentarse todo el día en el sofá a ver fútbol. Salgo con mis amigas y me aseguro de buscar una aventura”. —Vera, 22 años
“Siempre empiezo una nueva relación diciendo: ‘Esta es la verdadera. Este es el hombre al que al fin le seré fiel’. Después me siento tentada por otro que me parece más interesante. Algún día quiero casarme, pero tal vez no soy monógama por naturaleza”. —Sonia, 24 años
“Daniel, mi novio, era aburridísimo en la cama. Después de cuatro meses de relación, mi ex (un amante fantástico) me llamó para preguntarme si podíamos ser amigos. Me llevó a comer, al cine... y a su casa”. —Marisa, 26 años
“Jorge y yo habíamos sido novios dos años, y yo sabía que la relación no tenía futuro. No era mi tipo. Pero era cariñoso y me gustaba tener un hombre fijo para salir. Entonces pensé que si de todos modos no iba a casarme con él, no importaba si le era infiel”. —Chelo, 23 años
“Le fui infiel a mi novio porque se olvidó de mi cumpleaños”. —Pili, 22 años
“Siempre tuve dudas sobre mi novio, pero cuando una vocecita interior me decía que las cosas no funcionaban, no le hacía caso. Entonces conocí a Claudio y quedé fascinada. Era el hombre más bello y carismático que había visto. Yo tenía ya un pie fuera de la relación, y ser infiel me dio el impulso extra que necesitaba para romper”. —Lucía, 28 años
¿Qué sienten las infieles?
“La primera vez, tuvimos sexo en un lugar apartado del parque. Nunca había experimentado nada igual. Sentía que era algo mal hecho y a la vez absolutamente perfecto. Ceder a un instinto reprimido por tanto tiempo fue una sensación maravillosa, como tomarse un helado después de una dieta de meses... pero mil veces mejor”. —Cindy, 24 años
“El sexo estaba en una onda diferente... era salvaje y primitivo. No podíamos dejar de tocarnos. Me di cuenta de que estaba muy insatisfecha sexualmente en mi relación”. —Magda, 27 años
“Tener sexo con Roberto fue algo realmente increíble. Cada vez que me tocaba, sentía que una ola me envolvía y me hacía perder el control de mi cuerpo. Pero inmediatamente después del clímax, experimenté un fuerte sentimiento de culpa”. —Janette, 27 años
“Lo que me gustaba del sexo con otro era que tenía una razón legítima para hacer un dramático show al resistirme (‘No debo. Tengo novio... pero eres tan ardiente que... pero de verdad no, no debo...’). Estuvimos horas en ese delicioso limbo. No puedes usar esa táctica con tu novio. El quiere entrar en acción sin más demora”. —Raquel, 33 años
“En el instante en que nos besamos, supe que había cometido un gran error. Pero ese instante ha sido uno de los más eróticos de mi vida”. —Violeta, 25 años
“Soy infiel con frecuencia, pero no lo disfruto. Me siento culpable. Me gusta la emoción de la cacería, pero cuando estoy desnuda con otro que no sea David, me enfermo. Tengo sexo con ellos, pero no vuelvo a hablarles”.—Lucy, 23 años
“Todo me parecía tan irreal, como si no fuera realmente yo la que tenía sexo con otro hombre, sino mi álter ego. Salió a flote el lado de chica mala que yo ni siquiera sabía que tenía”. —Loli, 26 años
¿Qué excusas usaron?
“Cuando mi hombre me vio en un café con otro, se lo presenté como la pareja de mi colega gay ”. —Josefina, 25 años
“Supongo que mi novio piensa que tengo grandes ambiciones profesionales, porque al menos una vez a la semana le doy la excusa de que tengo que trabajar horas extra”. —Zoe, 30 años
“Estaba convencida de que Leonel sabría si yo le mentía, así que hacía que mi mejor amiga lo llamara cada vez que me pasaba una noche con otro, y le dijera que estaba tan cansada que me había quedado dormida en su casa y no quería despertarme”. —Romy, 23 años
“Mi novio fue a sacar algo de mi bolso, y me preguntó para qué quería condones si estaba tomando la píldora. Le dije que los estaban repartiendo en la universidad, y había tomado unos cuantos para mis amigas”.—Yanelis, 22 años
“Le dije que me había inscrito en un club benéfico y nos reuníamos después del trabajo. Si le mentía, al menos que me creyera una santa”. —Lisa, 26 años
Lo cierto es que muchas mujeres buscamos la aventura, el placer y el romance eterno y esa eternidad en uno solo pronto nos aburre. ¿Será por eso que somos infieles?
Este trabajo lo leí en Cosmo/Molly Triffin. Clic para seguir leyendo..