Por MaskqUnaPava
Luego de algunos debates que llamé "sexuales", en definitiva debates de pareja y sexualidad, deseo abrir este espacio para que dialoguemos acerca de la infidelidad.
Para ello es necesario que estemos realmente abiertos al diálogo y a la verdad. Lo que les propongo no es lisa y llanamente que vengan a contar con cuántas otras mujeres / otros hombres se acuestan engañando a su mujer / hombre. Si bien es interesante contar aquello, no nos quedemos allí.
Existen otros tipos de infidelidades, nuevas formas de traición. Para empezar les cuento una experiencia personal, que comparto como disparador y para que abra caminos de diálogo y opinión:
Hace unos años yo estaba en pareja con un hombre adorable. Vivíamos juntos, teníamos una relación amena y buen sexo. Yo siempre fui muy fantaseosa, le pedía cosas que él no se animaba a hacer. Entonces muchas tardes, cuando él estaba en su trabajo, yo me la pasaba fantaseando situaciónes, imaginando a vecinos que acudían hasta el departamento e ideaba situaciones muy completas. No tuve sexo con ninguna de esas personas con las que fantaseaba, pero no dejaba de imaginarlas en las más diversas situaciones sexuales junto a mí. Cuando hacía el amor con mi pareja, tenía miedo que se me escape algún resabio de esos deseos del atardecer, decirle otro nombre o invocarle alguna situación que nunca habíamos vivido, pero sí yo había imaginado. En algún punto sentí que yo le era infiel. Luego de unos años de convivencia nos separamos, aunque creo que mis fantasías no tuvieron nada que ver en ello.
Ustedes dirán que fantasear y ratonearse con otras personas más allá de la pareja es una conducta natural. Estoy de acuerdo. Pero también creo que la monogamia no es natural. Que la naturaleza nos pide diversidad y que las fantasías no son más que una expresión de aquello y que en definitiva el engaño se aúna es esa escencia.
¿Qué pensás vos? ¿Me contás tu experiencia?