Domingo 21 de Marzo de 2010 revistaIBIS.com.ar
ENTREVISTA A DANIEL GAGLIARDO
El Grupo Uksim se encuentra en Quebrada de la Luna, entre los cerros Uritorco y Pajarillo, en cercanías de Capilla del Monte, Córdoba, Argentina. Revista Ibis dialogó con Daniel Gagliardo, miembro de esta comunidad. Y nos contó que “Sierra del Cielo" intenta ser un acercamiento a la simplicidad, buscando desidentificarnos -mediante persistente ensayo- de los diversos lastres que hoy encapsulan la esencia en este planeta. La dinámica y doctrina de la cultura actual, no ofrece salidas evolutivas para quienes -sintiendo el llamado interior- perciben la urgencia de sintonizar nuevos patrones de vida.
Sierra del Cielo busca profundizar indetenidamente energías actualizadas. Cada ser que pasa por este centro, debería encontrar en él la armonía necesaria para aquel proceso que le toca transcurrir. La conciencia interna de cada individuo que nos visita, es quien verdaderamente facilita aquél contacto. Conciente o no, de un proceso silencioso y oculto, el ser es impulsado a arribar a Uksim, cuando íntimamente la relación con esa energía ya fue establecida en algún grado.”
RI: ¿De dónde surge esta filosofía y cómo comienza Uksim?
DG: Algunas personas que se fueron acercando al Centro se sintieron identificadas con la energía, los patrones de vida y de conducta que nosotros estamos intentando implantar. Estos seres se tornaron extensiones de aquello con lo que entraron en sintonía.
El grupo en movimiento surge directamente de la aceptación, profundización y cumplimiento de los estímulos internos. Nosotros creemos en un trabajo grupal evolutivo, un trabajo que necesita al menos tres patas para funcionar: que las personas puedan vislumbrar un propósito, una meta común elevada; que sean capaces de aunar ese propósito en su conciencia y reunir esfuerzos para concretarlo. De esta forma surge el Grupo UKSIM. El mismo representa la captación de un propósito, y la identificación, no solo de los criterios, sino de los esfuerzos para llevar ese criterio adelante.
El grupo surge de un modo espontáneo en un local que en ese momento estaba destinado a la enseñanza del Yoga. Algunas de las personas que eran discípulos del instructor de yoga, en Buenos Aires, empezaron a comunicarse y decir que sentían el mismo tipo de estímulos y percibían, puntualmente, la acción de algún tipo de energías que no identificaban con el yoga. El instructor confesó que él también sentía, en algunos momentos, una energía que no tenía que ver con lo que él enseñaba, ni con lo que él podía entender como yoga. Percibían que había una energía que estaba operando, cada vez con mayor profundidad y estabilidad. Gradualmente fueron descubriendo que de algún modo lo que ellos llamaban Conciencia de los Hermanos Superiores estaba tratando de entrar en contacto con ellos.
A lo largo de las reuniones empezaron a notar que había un intento, por parte de algún tipo de energía, de entidad o de conciencia, de ser superior, de ser extraterrestre, de ser intraterreno, no lo podían definir al principio, que estaba intentando entrar en contacto con este pequeño grupito. En esos momentos, después de dos meses en que ellos se reunían es que ingreso al grupo.
RI: ¿Había alguna coincidencia entre ellos?
DG: No, porque la única coherencia era la recepción de estímulos los cuales intentaban mostrar que el destino del hombre es el cosmos, mostrar que la realidad del hombre es cósmica, y no planetaria ni siquiera sistémica, a nivel solar, y enmarcar al hombre en un contexto mucho más amplio, que excedía este planeta Tierra y este sistema solar. Los estímulos o los mensajes que se recibían trataban de colocar al Hombre en un marco mucho más amplio, sacarlo de la identificación con las leyes de la materia, propia de la vida planetaria, y ponerlo en sintonía con otras leyes Y en ese momento muy particular ingresé al grupo.
RI: ¿En qué momento fue esto?
DG: Esto fue en el año 1989, o principios de los 90, ese fue el inicio. A partir del 88 cambió la polaridad planetaria, y por esto es que muchos grupos empezaron a informarse en los niveles externos, porque en los internos ya las conciencias trabajaban juntas, y entonces empiezan a reflejar esta realidad interior, en la contraparte material de la vida. Fue a partir del 88 que muchos grupos empezaron a ser la extensión de una realidad interna, no muchos grupos, pero si una cantidad de grupos. Y en esa etapa comenzó un aprendizaje y un entrenamiento muy fuerte para esos grupos y este fue uno de ellos. El grupo se fue ampliando, después se vivió una crisis, porque el instructor de Yoga no podía desapegarse totalmente de la energía de esa disciplina, y entonces se vivían las cosas de un modo crítico: por un lado estaba siendo estimulado a soltar cosas del ciclo anterior y por otro lado tenía un gran apego con el yoga, y toda la estructura del orientalismo, y se podría decir que en ese momento ingresé como un elemento de purificación, para triturar lo que debía ser triturado y dar paso a lo nuevo. Entonces el grupo, al mismo tiempo que yo ingreso, llegan otras personas y se vive un proceso de fragmentación: lo que estaba con lo viejo se empiezan a retirar, quedando solo lo que estaban con lo nuevo. Había patrones de vida, de conducta, aspectos de la conciencia ante la renovación de la energía general del planeta y de la humanidad que tenía que pararse y presentarse de un modo muy diferente.
RI: ¿Y después como siguió?
DG: El grupo fue creciendo y creciendo; entramos en contacto, en el plano conciente, con algunos elementos que servían como contraparte de lo que, ya, internamente veníamos percibiendo. Por ejemplo, la literatura de Trigueirinho fue fundamental porque comenzó a colocar en palabras lo que nosotros veníamos percibiendo en términos de energía. Incluso fue muy interesante porque algunas de las cosas que Trigueirinho colocaba en los libros, nosotros las veníamos percibiendo desde tiempo antes. El grupo había crecido, entonces cada vez que Trigueirinho editaba un libro, nosotros encontrábamos en los escritos lo que veníamos viviendo. A veces la conciencia necesita confirmaciones puntualmente externas. Después, a lo largo del camino, uno puede prescindir de eso.
En términos de lineamientos lo que está más cerca de nuestro trabajo, es la línea de Trigueirinho, pero no somos un grupo de Trigueirinho sino que estamos en un proceso afín. En realidad no es de extrañar porque Trigueirinho representa un espectro de energía que es propio del centro planetario sobre el cual está asentado Mirna Jad; mientras que nosotros estamos acá trabajando sobre el centro de ERKS, que es otra energía. Somos un grupo que emergió, que pudo percibir y ajustar frecuencias y decidir dónde hacer nuestro trabajo; en este caso nos instalamos hace 15 años, aquí, en quebrada de la Luna.
Somos, más o menos, unas 20 personas que se van rotando, pero cuántos forman el grupo no se puede decir porque, en realidad, está diseminado. Aquí somos 20, a veces 40 o 50, según la fecha del año o la actividad que hacemos.
RI: ¿En aquel momento, en Buenos Aires, cuando tomaste la decisión de venirte hacia Capilla, vos tenías tu actividad, tu trabajo…?
DG: En ese momento yo me dedicaba al comercio exterior, y dejé todo.
Aquí vinimos por obediencia interna, digamos que habíamos recibido un anticipo en cuanto a la información de que estuviéramos atentos porque en algún momento tendríamos que venir acá a implantar una determinada energía. Y cuando la confirmación interna de que los tiempos habían llegado se dio, no dudamos y vinimos.
La única o gran prueba que se tiene ante este tipo de mudanzas es que las personas cuando dan estos pasos tienen el gran desafío de dejar todo lo que hizo atrás, porque sino la persona termina proyectando en el nuevo ámbito los mismos patrones y conductas del lugar de origen. Y no es simplemente decorar la casa igual, que sería lo de menos sino que empieza a plantar la misma semillita que plantaba allá, no renueva nada, empieza a proyectar las ilusiones, las fantasías y los desvíos que venia proyectando en aquellos lugares, entonces responder a un cambio tiene que ser una respuesta en términos de transformación absoluta. Ese es el gran problema de muchos que han venido que alguna vez lo ejemplifiqué de este modo: este es un ámbito que podría comparar simbólicamente con una estación de tren donde podés tomar el tren bajarte en la estación e ir a hacer lo que tenés que hacer, o te bajas en la estación, te instalas allí y terminas siendo el ciruja de la estación…. Y la mayoría de los que han venido de otros lugares, terminan en la estación, no entienden que la estación es el nuevo punto de partida, creen que eso es todo, que era el lugar donde había que llegar. Y Capilla del Monte como otros lugares se terminaron transformando en estaciones donde vos bajás, pones el pie, y terminas como cuando empezaste el trayecto…
RI: A veces es mucho peor porque no se asume el cambio ¿no?
DG: Claro, es mucho peor porque acá la energía es mucho mayor, y te va a pedir cuentas de lo que hacés. Entonces si vos venís a un ámbito como este, a emprender un verdadero trabajo en cuanto a la asistencia al plan evolutivo y a vivir transformaciones genuinas y no lo hacés, vos tendrás que rendirle cuentas a la energía de lo que hiciste con el potencial que te ofreció para hacer lo que tenías que hacer.
Un ser puede tener mucho respaldo para asumir aspectos de su asistencia al plan evolutivo, el tema es que si no lo hace, va a tener que rendir cuentas de un volumen de energía muy puntual, que no estaba destinada para lo que la utilizó. Eso es lo que está pasando con muchas personas que aquí llegan con mucho entusiasmo y después los ves desequilibrados porque vienen y reproducen los mismos patrones de conducta. Ahí te das cuenta de que la energía hace crecer un yuyo doble tamaño pero si sos una flor también sos doble tamaño, pero si te quedas en yuyo solo serás un gran yuyo.
RI: El tema sería para aquellos que vinieron sin saber muy bien a qué y no alcanzan a descubrirlo. ¿Por dónde buscar, por dónde ir?
DG: El ser que respondió a un estímulo para llegar a este lugar tiene capacidad para reconocerlo, está en condiciones para poder ver los estímulos subsiguientes. Cuando las personas no pueden dar esos pasos, es porque están cerrados a los estímulos que siguen, porque hay una parte de la personalidad que rechaza verdaderamente la transformación y solamente se contenta con haber dado el paso de venir a un lugar tan lindo a vivir. Entonces, cuando la energía te estimula, y respondés al estímulo, vos te transformas, pero aquella transformación tiene que ser absolutamente volcada y dispuesta a recibir estímulos todavía mayores y a responder todavía con mayor obediencia a esos estímulos mayores. Así, siempre terminas respondiendo a un mayor estímulo, ampliando tu conciencia y dando pasos. El problema es si vos te conformás, te acomodás, que es lo que le pasa a mucha gente. La comodidad es una de las peores cosas por estar ligada a la energía de inercia. Si una persona responde al estímulo de venir a este lugar y se acomoda, es lo peor que le puede pasar porque automáticamente queda discapacitada para los siguientes estímulos.
Cuando vos recibís un estímulo, repondés al estímulo y te mantenés permeable a lo que sigue, siempre vas a tener señales para seguir caminando. Precisamente la vida interna está esperando tu permeabilidad, tu disposición, tu disponibilidad para seguir guiándote.
RI: ¿Cómo entran en esta concepción de la energía las filosofías orientales?
DG: Lo oriental viene influenciando a occidente en los últimos 50 años, porque occidente estaba, para decirlo de algún modo, huérfano de alguna tendencia que lo sacara de las doctrinas donde el techo era muy impuesto y muy limitado. El tema es, básicamente, entender que todo lo que nosotros creemos, en realidad, tiene que ser transmutado, reorientado para dar lugar a este nuevo patrón. Hay gente que cuando lee algunos aspectos de la instrucción actualizada, dice: “¿entonces hay que destruir al ego?”. Y al ego no hay que destruirlo porque el ego es un mecanismo absolutamente necesario para que el alma entre en contacto con las leyes materiales y pueda hacer una experiencia de aprendizaje; o sea que el ego es la energía reencarnante. Cuando vos destruís al ego tenés que desencarnar, ya que el ego le sirve a la personalidad para estar en la materia para hacer las experiencias que te corresponden. Entonces lo que hay que hacer en el caso de la personalidad, es reorientar los mecanismos que la esta focalizó exclusivamente sobre la materia, para confirmar que la verdad es materia; reorientar los mecanismos para que la verdad sea confirmada por la personalidad en términos de vida interna. Más que destruir todos los mecanismos que nosotros vivimos empleando, a lo largo del ciclo anterior en un gran aprendizaje, tenemos que reorientarlos para que sigan sirviendo en términos de subordinación a una nueva energía que necesita de ello. El conciente derecho que es el despertar de nuevos campos de energía, no destruye al conciente izquierdo, lo que hace, gradualmente, es subordinarlo al nuevo espectro de energía. Muchas personas que vienen a estos lugares, solamente pueden entender en términos de destrucción o en términos de permanencia, pero no de transformación: “lo que vengo creyendo lo eternizo, lo hago absolutamente permanente o lo destruyo”, y no es ni lo uno ni lo otro.
Nuestro trabajo no es descubrir concientemente qué hacer con los elementos, sino ofrecerlo a una voluntad mayor que sí sabe qué hacer con ellos. El trabajo de transformación sería, en todo caso, que la conciencia se disponga a ofrecer todo lo relacionado con ella.
RI: ¿Cómo pudiste conciliar todo esto? ¿Hiciste la gran síntesis acá? ¿Lo pudiste llevar a cabo en tu vida? ¿Qué pasó con tu entorno?
DG: Nosotros comenzamos a hacer un trabajo de transformación conciente antes de venir a este lugar. Digamos que venir a este lugar, fue la resultante de poder responder a los estímulos que nos venían preparando. La energía de instrucción va operando sobre la conciencia, y llega un momento que, según como haya respondido, la conciencia puede ser conducida a determinado tipo de situaciones que permitan que aquello que tiene que hacer pueda hacerlo de un modo más sencillo, económico, y sostenido.
RI: ¿Qué seres, crees, los están orientando o guiando?
DG: Inicialmente todos nosotros somos guiados por nuestra conciencia interna. Hay personas que hacen una mala síntesis, equivocada o desprolija de lo que es ser guiado internamente. De modo principal, puntual y primordial todos nosotros recibimos guía de nuestra propia conciencia interna. Si nuestra conciencia interior está despierta, es porque está en condiciones de guiarnos en este plano. Si no está despierta internamente, todo lo que le ocurre y todo lo que tiene que enfrentar responde a la planificación que los señores del karma, en aplicación de la ley kármica, ofrecen. Entonces cuando un ser va despertando internamente, gradualmente va soltándose un poco de la sujeción kármica y va quedando en relación más directa y gradativa en téminos de conciencia interna, a medida que tu conciencia interna va despertando, va tomando las riendas de tu situación. Va a ser tu conciencia interna la que te va a presentar a vos que hacer. La conciencia interna dormida no puede presentarle al ego ninguna planificaron por eso es que la presencia kármica toma las riendas de todo el proceso. Pero en la medida en que vos vas despertando, tu propia conciencia interna, que se va ampliando, está en condiciones de ensayar ofrecerte determinadas cosas. Cuanto más despierto estás internamente, es cuando los procesos de ascesis son más amplios y elevados. Tu conciencia interna te va ofreciendo de un modo más amplio y profundo aspectos de lo que sería el servicio o la asistencia al plan evolutivo.
Entonces podemos decir que inicialmente nosotros creemos en nuestra propia guía interior. Pero debemos tener en cuenta que la conciencia interna está en contacto con planos más elevados; y por esta razón entra en contacto con entidades, energías, conciencias, seres de distintos planos y niveles. Con ellos entabla una relación muy diferente a lo que nosotros entendemos por “relación” en este plano.
Así, según el grado de despertar que tenga tu propia conciencia en el nivel interior, según sea el rayo que rija tu conciencia interna, según qué linaje sea aquel al que perteneces, tu propia conciencia interna puede estar en contacto con distintos niveles de conciencia o con distintos seres que participan de esos niveles de conciencia. Estos pueden ser tantos niveles solares, de jerarquía planetaria, de jerarquía cósmica, entidades de distintos tipos, incluso con seres dévicos de alta categoría o de alta magnitud.
Todo dependerá de qué es, en lo inmediato, lo que tu conciencia interna tiene que asumir para la vida planetaria, solar y cósmica. Esto no es cuestión de una elección, de afinidad o una cuestión de ilusión. Hay gente que me dice: “a mí me encantan los ángeles…”, “yo estoy en contacto interno con los ángeles…”. La mayor parte de esas declaraciones son ilusión, son ficción. Nadie puede elegir con quien entra en contacto, cuando entra en contacto ni por que entra en contacto. Entonces lo que un ser puede hacer es mantenerse receptivo y donado a la propia vida interna. En mis propios niveles superiores de conciencia, yo puedo estar en contacto con un ser extraterrestre o un ser intraterreno si esto es necesario para el proceso en el que estoy comprometido a nivel planetario, en términos de servicio y asistencia al planeta. Existen seres que son contactados, que primero establecen esos contactos en los niveles internos de la vida y cuando es necesario pasan a ser concientes de lo que en los niveles internos está ocurriendo. No es que las entidades tanto extraterrestres como intraterrenas contactan al ego y la personalidad. El filamento sobre el cual establecen un vínculo energético y vibratorio es la propia conciencia interna. Es ella la que adapta el proceso, lo vierte en caso que sea necesario, y lo comparte con los niveles de la personalidad. Antes de llegar a la personalidad, la propia alma adapta esas energías en términos evolutivos.
RI: ¿Cuáles son los mecanismos para que la conciencia interna se manifieste externamente?
DG: Gradualmente, a medida de que el proceso va haciéndose conciente, vas a experimentar una purificación del proceso porque los mecanismos de la personalidad están muy comprometidos con las fuerzas de la materia. Por lo tanto, cuando un estímulo interno empieza a permear la conciencia de la personalidad hay una cantidad de interferencias y de campos de energía que no tienen el suficiente nivel de purificación. No es nada extraño que un estímulo interno se mezcle con propios niveles mental y emocional.
RI: Y ahí se producen las grandes crisis…
DG: Exactamente y no solo las grandes crisis sino también las grandes distorsiones que a veces no llegan a ser crisis hasta tiempo después. Hay personas que viven lo que les ocurre en sus niveles de conciencia como una distorsión inmensa, no tienen absoluta claridad de cómo están distorsionando los estímulos internos y no solo se tornan un escollo para sí mismos sino también con aquellos a los cuales les brindan esa información, esa pseudo información interior.
RI: ¿Qué hacer con eso? ¿Cómo darse cuenta? ¿Cómo poder separar la paja del trigo?
DG: Bueno, nosotros algunas veces en las charlas decimos, cuando preguntan esto, que un estímulo interno que se puede llegar a exteriorizar lo suficientemente puro debe ofrecer equilibrio y armonía. Por lo tanto, hay mensajes muy lindos que andan por internet, en los libros, en conferencias, pero que no te dejan nada. El ser que ya está abierto internamente, no encuentra en el formato de los discursos la forma de confirmar nada sino que la esencia es lo que se puede comprobar en los discursos. Lo que cuenta no es el formato sino la esencia. Cuando vos estás ante un posible mensaje interno o un posible trabajo de la energía de instrucción, o ante un supuesto aporte de la jerarquía, y no sentís armonía o equilibrio, dejala a un lado y seguí caminando. Las palabras pueden servir a la energía de modo creativo o pueden responder a las fuerzas materiales. Por fuerzas materiales incluimos también las fuerzas psíquicas del plano mental y astral terrestre. Entonces cuando la palabra está siendo utilizada con elevación, transforma o por lo menos, genera un estado de resonancia más elevado. Pero cuando la palabra sirve simplemente como revestimiento de cosas materiales, no te deja nada, aunque sean las palabras más hermosas. Se puede decir que los seres que ya están más ampliados buscan estar atentos a la esencia que está presente en las cosas sin comprometerse con el formato.
RI: ¿Cómo ocurre una canalización “verdadera”? ¿La energía brinda a la persona que es canal imágenes, sabores, formas, que luego debe decodificar por medio del lenguaje oral?
DG: En realidad este proceso tiene que ver con que es lo que uno tiene planificado, y asumido para la vida planetaria, entonces no todo el mundo va a entrar en contacto y va a poder definir aspectos de la energía que está operando. Del mismo modo, no se puede hablar de una generalidad, ya que todos nosotros somos únicos y cuando la energía te toca, te permea, circula en vos, está circulando en un elemento que es único, y como tal, la energía también se va a mostrar o lo va a tocar de un modo único. Con esto quiero decir que no debemos generalizar la forma ya que puede ser muy peligroso. Una misma fuente de energía puede estar vertiéndose sobre distintos elementos y en cada uno se va a presentar de una manera distinta. Esto es así, porque la energía tiene la capacidad de lo múltiple, de lo absolutamente múltiple, la energía no tiene límites, la limitación está en la conciencia.
Cuando alguien quiere estar disponible para la energía lo primero que tiene que hacer es dejar toda expectativa de lado, y dejar de comparar lo que le pasa a otros, porque lo que a él le puede llegar a pasar, tal vez, no tenga nada que ver con nada de lo que le paso a nadie.
Cada quien es único y debe estar de un modo único ante la energía con la mayor neutralidad posible, la mayor alineación posible, el mayor silencio interno posible. Una de las cosas que mas deteriora el contacto conciente con la fuente interna, con la energía, es que el ser no para de expectar y no puede parar los movimientos tanto del centro natural con del centro mental. El ser que no puede parar de pensar y de sentir es el que no hace espacios para la vida interna, para que ésta pueda filtrar lo que es necesario.
RI: ¿Ese espacio de silencio interior para que la vida interna se manifieste es el que permite que la energía fluya y nos “hable”?
DG: Claro. Una vez un discípulo le preguntó a un maestro cómo concentrarse mejor, y este respondió: “leyendo una revista de historietas”. El discípulo tomó la revista de historietas, y como era tarde se fue a dormir, y al día siguiente comentó al maestro que había tenido un impresionante nivel de vacío colmado del todo, leyendo la historieta.
En un momento se vació de pensamientos y de sentimientos y sintió un vacío absolutamtente pleno. Fue, de esta forma, que se hizo una brecha. Buda decía que las cuerdas no deben estar tan tensas que se corten ni tan flojas que no suenen. Y a veces las personas, por ambición espiritual, a veces por inmadurez, quieren ser más papistas que el papa, quieren demostrar lo que no son. Y el silencio entre pensamientos, es algo que, podríamos decir, forma parte de los mecanismos de la conciencia mental solo que no lo sabemos alimentar por la cantidad de expectativas y razonamientos sin sentido que continuamente alimentamos. A veces tomando un elemento aparentemente intrascendente logramos bajar el nivel de expectativa lo que significa bajar nuestro nivel de ambición espiritual también.
Los pensamientos elevados son muy pocos, por eso si uno logra elevar el pensamiento, su calidad y condición, automáticamente se generan espacios entre los mismos. Pero ¿qué es lo que abunda? Lo grosero, lo hipnótico, lo intrascendente, lo que gran parte de la humanidad continuamente alimenta, sostiene y da por válido; mientras que los pensamientos elevados, profundos, altruistas, son pocos. Cuando vos podés realmente llevar la conciencia a esa cualidad de pensamiento, se genera una distensión, el voltaje de los pensamientos es superior y automáticamente empieza a operar un polo que es propio del campo mental. Ese polo se llama silencio. Entonces entre pensamientos que vendrían a ser la exteriorización de la energía se produce el polo negativo, que es el silencio que los separa y ahí realmente es donde comienza el proceso intuitivo: la permeabilización de la energía intuitiva en la conciencia material.
RI: ¿Y de qué manera ese pensamiento va generando una forma de vibración?
DG: Automáticamente, ya que el pensamiento está emitiendo, aun antes de que lo puedas observar, un campo de energía. Cuantas veces estamos trabajando en una reflexión en términos pasivos sin haber captado que estamos reflexionando, sin haber puesto nuestra atención y de repente gira la polaridad de la acción y pasamos a ser concientes de eso. Pero ya esa acción venía instalándose, entonces las formas-pensamiento emiten una cualidad en el momento mismo en que la energía se condensa en emisión.
RI: ¿Cómo podés relacionar todo esto con la física cuántica?
DG: Nosotros sabemos que lo último de la física cuántica es lo primero de la cosmosofía. Creemos que el sistema falla cuando busca el conocimiento científico. A nosotros nos tocó dar charlas para personas de la universidad, que preguntaban qué es la educación y qué pensamos del sistema educativo sobre todo del nivel terciario. Al respecto decimos que el sistema educativo colapsa desde el principio, desde que empiezan a trabajar con el niño de dos años hasta que sale con un título universitario, porque en todo ese proceso nunca le han hecho entender que no son seres psico –físicos. Ningun sistema educativo le acercó a la conciencia humana esto de poder entender que son esencia, que son luz, que son espíritu, aparte de seres psico-físicos.
RI: Es mala palabra y hasta una debilidad admitir una cosa así, pero porque el plan es siniestro.
DG: Un día le pregunté a un educador terciario, que creía él que era la educación, y me dijo que era preparar a las personas para enfrentar la vida diariamente. Y yo le dije: “entonces todos los que están ahí dando vueltas con esa forma de pensar, de actuar, de competir y con esa forma de engañar ¿fueron preparados para eso? Entonces me dijo: “y usted ¿qué cree que es la educación? Y yo respondí: “Creo que es asistir a los seres para que maduren intelectual y físicamente de un modo tal que puedan reducir la brecha que los separa con su esencia y su espíritu. Si un educador no pudo colaborar para que los cuerpos del educando puedan llegar a madurar con una orientación interior, entonces fracasó como educador. Por eso los seres viven como viven, compitiendo a ver quién puede más, quién puede robar más, quién llega primero, quién le pone el pie encima al otro, y quién engaña mejor.”
Eso está ocurriendo con el sistema educativo: no colabora para que los cuerpos mental, emocional y físico maduren, para que la propia vida interna y la propia esencia interna del ser crezcan.
RI: El ser está amputado…le han sacado muchas partes, le han dejado la mas densa que es la material para que pueda reproducirse el sistema.
DG: Exacto. A veces les decimos a la gente que el ejemplo de perfección máxima en el planeta son ¡las fuerzas involutivas! Jamás traicionan su propósito, en cambio los seres incluso espirituales tienen tantas debilidades que continuamente caen en la indiferencia, en la falta de fidelidad…
RI: Una vez pregunte por qué es tan difícil sostener “el bien” y “el mal” logra avanzar tanto, y una persona me dijo: “porque las fuerzas involutivas no respetan las reglas instauradas, se respetan ellos mismos con sus propias reglas.”
DG: Es más, podríamos profundizar mejor el término que te dieron: las fuerzas involutivas no fracasan porque instauraron las reglas. Y no tienen nada mas que hacer que cumplirlas porque cuando las fuerzas involutivas operan sobre tu conciencia, ellas no saben que es la luz y la esencia, no te están separando de algo que saben, que puntualmente es luz, esencia, conciencia, divinidad…ellos no saben nada, pero sí saben que cuando vos buscas estar atento a tu luz interna, y a tu esencia interna, no les prestás atención a ellas, entonces ¿qué hacen? Recrudecen el ataque. No saben de que te separan, no tienen idea, tienen un techo muy puntual, porque su acción va desde el plano físico, pasando por el emocional hasta llegar a tu mente concreta, ni siquiera llegan hasta el mental abstracto, pero el trabajo lo hacen tan bien que cuando ven que vos no les prestas atención recrudecen su trabajo.
RI: Si el plano donde ellos atacan estuviese espiritualizado adecuadamente, no podrían penetrar…
DG: Ahí está el tema, la conciencia concreta, la mente concreta el cuerpo emocional confirman la verdad en términos de fuerzas involutivas. Aseguran continuamente que la verdad es materia. Si vos le preguntas a cualquier persona ¿dónde está la verdad? La mayoría respondería: la verdad es lo que veo, lo que toco, lo que peso, lo que huelo, lo que palpo…
Entonces, mientras la conciencia humana confirma la verdad bajo sus aspectos materiales, la verdad que es netamente interna, es inaccesible e inexistente para ellos. Este es el gran problema que tiene la humanidad: no puede percibir la esencia en el todo porque cree que la verdad es solo la materia,
RI: ¿Hay un recrudecimiento de esta lucha entre las fuerzas?
DG: Sí, por eso es importante cuando uno esta en una situación traumática, una situación de conflicto, mantenerse abierto, en términos de conciencia, a los impulsos de liberación que van a estar disponibles. En toda situación de conflicto hay algún aspecto oculto con el que tenés que establecer un vínculo diferente. Si vos confirmás, en una situación de conflicto, simplemente los aspectos materiales de la situación, vas a vivirlo muy traumáticamente. Ahora, si en una situación de conflicto aprendés a entender que hay, ahí mismo, una esencia para ver, para darle tratamiento y luz para liberar, entonces la cosa cambia.
Si mantenés abiertos los impulsos de liberación, que son los que van a actuar por tu intermedio, esa misma situación de angustia pasa a ser una situación de beneficio. Pero si vos te identificás con el campo de fuerzas materiales que generó la situación de conflicto, los impulsos de liberación no pueden llegar a tu conciencia porque te mantenés cerrado. El gran problema es que la gente cuando vive una situación de conflicto, o de crisis, no se mantiene abierta a la solución, que siempre es interna. La mente racional especulativa, la mente analítica y comparativa no puede ofrecer soluciones a nada, solo puede aportar más de lo mismo.
RI: ¿Cómo llega todo este saber a nuestras vidas?
DG: Por un despertar interno, el ser comienza a vivir iniciaciones internas, y estos son procesos de sanación y desplazamiento de la conciencia hacia niveles superiores de vida.
RI: ¿Qué actividades hacen en UKSIM para ir encaminando todo esto?
DG: En UKSIM, creemos que esta vida interna debe ser el resultado de una práctica espiritual activa. Por ejemplo: hablamos muy poco y buscamos mucho el silencio. Esto significa que cuando estás haciendo huerta, tu espíritu debe estar haciendo huerta también; cuando estás cocinando, tu espíritu también debe cocinar; cuando levantás una pared, cuando podás un árbol, cuando estás asistiendo a alguien del reino animal, vegetal o mineral, cuando vas desenvolviendo el diario vivir debe ser hecho con la mayor sintonía posible, alineación y atención.
Al mismo tiempo tenemos días que hacemos trabajos mántricos, o trabajos corales, hacemos charlas de instrucción y estudio. Y si bien tenemos actividades programadas para ciertos días, donde, mayormente, se ejercita la vida en UKSIM es en el diario vivir.
Nosotros no creemos que debamos tener un horario para meditar, en UKSIM creemos que la meditación es continua, debe ser vivida.
“Para la mayoría de los seres presentes en la superficie del planeta, pasa desapercibida la energía que actualmente rige la vida en el orbe. Un precioso proceso es llevado a cabo mediante la acción de los centros planetarios, y a través de las civilizaciones intraterrenas más evolucionadas. La vida planetaria comienza su ascensión hacia la existencia cósmica; al tiempo que aquel patrón sideral se vierte, pleno, sobre este núcleo del sistema solar necesitado de redención y cura.
La Tierra es ascendida al cosmos. El cosmos se derrama en dádivas sobre la tierra. La Ley ha de cumplirse en nuestro universo planetario: Así como es arriba abajo debe ser.
Muchos son los que hoy buscan responder el llamado. Desde su consciencia interior, comienzan a ser guiados los más flexibles. Aquellos que durante sus últimas encarnaciones se tornaron permeables al fuego interno. Quienes lograron desidentificarse de aquellas formas transitorias con que sus consciencias y esencias se revestían. Quienes, sin dejar de pasar pruebas, entendieron lo que el transcurso de las mismas significaba. Autoconvocados. Individuos que íntimamente reconocieron la situación hacia la cual se encaminaba la superficie del planeta; donándose para establecer, llegado el momento necesario, patrones de armonía; allí, donde el caos buscaría la irrealización del Plan Evolutivo.
El material que los seres encontrarán en las páginas subsiguientes, fue entregado a nuestro grupo con puntual finalidad: Asistir la silenciosa obra de una franja de la humanidad. Asistencia basada en energías actualizadas y dinámicas. Patrones capaces de guardar correspondencia con su instructor interno; fuente presente en cada individuo despierto espiritualmente.
La energía del centro intraterreno de Erks es inherente a la constitución referida. Subyace en ella. Como rango medular, irradia y dimana su preciosa frecuencia. Los conceptos y palabras vertidos por nuestro intermedio, son solo vestiduras de esa potente fuente interna; herramienta del Ser Planetario.
Es en el Valle de Erks, donde la labor principal de nuestro grupo se desenvuelve. Allí, en el contexto de una experiencia grupal evolutiva, intentamos sostener el ensayo de nuevos patrones de vida. Abiertos a la purificación que semejante ejercicio requiere; en búsqueda de un mayor discernimiento, con el cual acompañar los requerimientos de esta transición planetaria.
Grupos e individuos -de manera aislada- han ido adhiriendo a nuestra meta evolutiva. Sintonizados con un patrón que, internamente, es común a muchos.
Así Uksim se tornó una energía pionera; sumándose a otras energías activas, en el contexto de la Ley de Servicio y la manifestación de nuevas bases para la humanidad futura.
Un flujo cada vez mayor de personas nos visita en nuestro centro Sierra del Cielo. Enclavado en las montañas de Córdoba, Argentina, en la Quebrada de la Luna. Entre los cerros Uritorco y Pajarillo. Visitantes que moran en distintas regiones del planeta, y son traídos por su núcleo interno a realizar una experiencia de reorientación. Proceso que suele derivar en una expansión de consciencia, propia de aquellas etapas donde el ser aspira transformarse.
La importancia de una cantidad de informaciones actualizadas es innegable hoy día. Revelaciones que nos permiten saber acerca de la existencia de Civilizaciones Extraterrestres, así como de aquellas otras, Intraterrenas. Del trabajo conjunto que las mismas realizan en pos de la recuperación del equilibrio planetario. Informaciones que nos hablan del Plan Evolutivo; la Operación de Rescate y Evacuación Planetaria; un nuevo código genético; una nueva humanidad; la integración del planeta en la Fraternidad Cósmica Universal. La trascendencia de la ilusión, el egoísmo, la posesividad, la ofensividad, la fascinación, el engaño, la ingenuidad, la auto conmiseración, la lujuria, la indiferencia. Todo esto, por cierto, muy necesario. Mas, y sin embargo de todo lo mencionado, de nada serviría ese caudal informativo, si el individuo se limitase a su almacenamiento racional. Al mero acopio psíquico de estas cuestiones. Casi a permitirles ocupar el espacio de un preciado e interesante pasatiempos.
Solo quien entienda el verdadero motivo de estas informaciones, revelaciones inherentes a la actual necesidad de urgencia global, podrá cumplir con el propósito que las mismas buscan propiciar: La transformación del individuo. Su acercamiento a la esencia que en él mora. La trascendencia de su desfasada escala de valores. Su sintonía con la vida supramental.
Es así, que solo aquellos que estén en un franco proceso de trascendencia - y positiva disconformidad - podrán bucear con mínimas inhibiciones en las energías actualizadas.
Un profundo océano, de cristalinas aguas, se abre ante la consciencia humana; pero solo aquellos que no teman sus cósmicos abismos, podrán renunciar a los límites impuestos por lo conocido.”
Daniel Gagliardo
Resuena en el interior de todos los seres, el sonido creador que les es propio. Esa nota, combinada con los agentes de la vida cósmica, es un activador perpetuo en la evolución de las conciencias. Es, junto con los núcleos primordiales, el vehículo que permitirá la vuelta a la fuente. Guarda en sí mismo los códigos de acceso al origen.
Campo Sierra del Cielo
Quebrada de la Luna
Ruta Provincial 17, Km. 7 - Córdoba – Argentina
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