La fotografía ganadora retrata a una mujer violada en el genocidio de Ruanda en 1994. Fue tomada por el israelí Jonathan Torgovnik, quien la llamó: "Joseline Ingabire con su hija Leah Batamuliza, Ruanda".
Joseline, una mujer de la etnia tutsi fue violada sistemáticamente por milicianos. Con su mirada triste y abrazada a Leah mientras su segunda hija, Hossiana, aparece en el fondo, a la puerta de una modesta vivienda con paredes de barro, de esa manera se arma un retrato que cuenta más de lo que se puede ver. Diría que es una de esas imágenes que provocan el llanto.
"Aparentemente, éste es un retrato de una bella mujer y sus hijos. Su belleza está ahí, pero detrás hay algo silencioso y terrible", dijo Torgovnik. Agregó que con esta obra pretende armar una serie dedicada a las mujeres violadas en el genocidio ruandés.
En segundo lugar quedó la argentina Julieta Sans por el sensual retrato 'Lucila a.m', que representa a una amiga de la fotógrafa en bata que deja ver discretamente la entrepierna en su antiguo dormitorio del apartamento de su padre en Buenos Aires.
La fotografía "Lucila a.m", de Julieta Sans.