Para empezar hablemos de un tipo de sociedad diferente, llamaré a los corpóreos seres humanos como webnautas a quienes consideraremos como una especie de caminantes virtuales que en lugar de sentarse en el bar a leer el diario y ver el partido en la televisión, también entran diariamente a internet para consumir un alto porcentaje de información generalmente más actualizada que el que consume el tradicional lector de papel.
Para ellos se ha creado un modelo de convivencia entre medio e internauta cifrado como 2.0. Lo que aparenta ser una terminología generalizada tiene sus distinciones importantes pues no es lo mismo una Web 2.0 que un Medio 2.0, y sus apartados complementan en unos casos y en otros se han vuelto debate de las nuevas formas de comunicación.
Es claro que en una comunidad democrática debe prevalecer una auténtica libertad de expresión, para ello se ha avanzado en una mercado de la información donde el lector no es un objeto estático sino que en la Web 2.0 es un partícipe, un constructor, un escritor, un webnauta o también llamado un blogger. Las web 2.0 están preparadas para proporcionar las herramientas que todo internauta necesita manejar y así mismo son contenedores del caudal de datos que este navegante pueda proporcionar.
Ya no sólo se puede leer en Internet sino que además se puede ser el constructor de los temas de actualidad dándole con ello una vuelta de tuerca a una política de la democratización de la información. La libertad de expresión es una excusa perfecta para este concepto que se vale de los contenidos aportados por un ciudadano común -corpóreo-, para formatos que corren desde un blog personal a una versión online de un diario.
Desde otro punto de vista los Medios 2.0 que conviven en el universo de las web 2.0, son sólo el moderador de este compendio desde un lugar de emisor a otro de receptor. Lo que suena igual a lo que antes dije se diferencia sólo por ser ubicado en la posición específica de ser un medio de comunicación cuyas facultades se adaptaron a las nuevas utilidades de sus usuarios, también llamados público o lectores. Los webnautas aquí son lectores/redactores y opinólogos en muchos casos.
El freno entre la web 2.0 y los medios 2.0 es la accesibilidad. Cualquiera desde una PC conectada on line puede ser parte de esta vorágine comunicacional. Sin embargo, no cualquiera tiene esta llave de acceso que hasta el momento le pertenece a cierta clase social. No se trata de baja, media o alta, sino de quienes pueden tener una computadora en sus casas, pagar la conexión a Internet o bien visitar el ciber más cercano con la frecuencia que requiere estar informado.
Por tanto, este democrático plan de las web y los medios de comunicación pertenece a la utilidad que solo algunos pueden darle. Sin que sume, la constante actualización de información que requiere ser parte de un global 2.0. Puede decirse que por el momento se lo ha pensado todo menos la inclusión al mundo virtual de aquellos cuya voz no se escucha desde un bar de Florida o Boedo.
La juventud, diarios y nuevos medios
El periodismo "Open Source" "Más de la mitad de la Humanidad tiene acceso a algún tipo de conexión móvil"