Hace un tiempo publiqué en Igooh una nota que se llamaba “La importancia de la primera impresión” que si bien se refería específicamente a las mujeres, puede hacerse extensivo a todo el mundo; el mensaje era que en una sociedad competitiva, donde son mirados con lupa hasta los últimos detalles, es fundamental contar buenas capacidades para reaccionar en una conversación, tener buena presencia, saber estar, acertar en la forma de vestir y, sobre todo trasmitir naturalidad y autenticidad.
Ahora, ha llegado a mis manos una nota publicada por el periodista Santiago Recio, en el diario METRO Madrid, titulada “Nunca escriba esto en su CV” en la que recoge algunos errores crasos encontrados con frecuencia en los currículos por agencias de trabajo temporal, destacadas en España, y que, volviendo a mi comentario inicial, definitivamente dan la peor de las primeras impresiones.
Por ejemplo, la responsable de selección de Adecco, Irene Tejedor relata “Hace poco, una candidata nos pidió el teléfono para decirle a su madre cuántas paradas de metro había desde su casa a su nuevo lugar de trabajo. Delante nuestro iba enumerando las estaciones y le pedía permiso para firmar el contrato”. Y la consultora de Laborman, Blanca Carlos-Roca, añade que “algunos se presentan con sus madres o novias y parece que son ellas las que lo saben todo. Una vez se le preguntó al colaborador su estado civil y la madre respondió: No tiene ni novia, pero yo ya tengo ganas”. Estas agencias de trabajo también coinciden en las imágenes poco apropiadas que se adjuntan a la carta de presentación: fotos realizadas con un teléfono móvil en un bar, en el sofá de su casa y junto al perro, en la cocina...
En Estados Unidos se estima que el consultor de Recursos Humanos que filtra las cartas de solicitud de empleo utiliza unos siete segundos de media por candidato. Si el currículo pasa esa primera criba, el seleccionador dedicará otros 30 en examinarlo otra vez. Con estos números, algunos creen que la primera imagen debe ser imborrable.
Nekane Llona, de Professional Staff, relata que una vez preguntó a un candidato cuál era el mejor momento de su labor y le respondió que “Cuando no atendía a nadie”. En otro currículo me encontré algo así: Busco un trabajo que no me canse mucho porque también tengo vida personal”. Un consultor descubre la opción política del candidato, que le encanta escuchar a Joaquín Sabina y que su “principal defecto es ser demasiado complaciente con su superior”, o simplemente por poner como referencias a ministros o directores generales, personajes inalcanzables por la empresa seleccionadora.
Definitivamente la cuestión es que no hay que contarlo todo. Leticia Labe, de Page Personnel, recuerda que “una chica confesaba que era señorita de compañía, otra destacaba que fue Miss Asturias. La presentación formal también es muy importante. “Hay personas que lo escriben en medio folio, pero recuerdo uno muy peculiar: tenía unas 12 páginas, con índice y todo, estilo libro y ¡era de un recién licenciado sin experiencia laboral! Fotocopiaba su expediente académico y el título de un curso de natación que había hecho. En otra página incluía una foto suya de la graduación”, afirma Nekane Llona. Otro tipo de errores, aún peores, cometidos generalmente por aquellos estudiantes que, recién titulados, buscan trabajo por primera vez. Al no tener experiencia laboral, engordan sus CV escribiendo su signo del zodiaco. Lo mejor está al final, cuando en los datos de contacto escriben correos electrónicos poco afortunados como pelaoauditor@... , revolucionario666@..., ardillita@..., gatita_miau24@..., kamasutra-99@..
Mucho cuidado entonces con incurrir en estos errores que la revista Fortune resume en un decálogo donde se simplifica lo que nunca debe aparecer encima de la mesa de un jefe de Recursos Humanos:
1. Añadir una carta de recomendación de la madre.
2. Usar un rotulador azul pálido para dibujar encantadores ositos en los bordes del texto de presentación.
3. Confesar que los tres últimos meses no tenías trabajo porque estabas superando la muerte de tu gato.
4. Exigir que tu disponibilidad está limitada de lunes a jueves porque el viernes, sábado y domingo “es tiempo de bebida”.
5. Incluir una imagen de la candidata al puesto con el uniforme de cheerleader.
6. Dibujar un coche en el sobre y afirmar que podría ser un regalo para el jefe.
7. Afirmar que una de las aficiones es sentarse en un dique para ver caimanes.
8. Mencionar que una hermana fue ganadora, en una ocasión, de una competición de comer fresas.
9. Destacar que trabaja muy bien el desnudo.
10. Recordar tener antecedentes penales por robar un cerdo, “pero era muy pequeño”.