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uri | 23/10/2008 | 11:10 hs

Oficina de creación poética y afines, segunda jornada

Un día laboral más en la oficina. Historias de agitamientos y pago de haberes, con los infaltables tramiteríos propios de toda dependencia.

Tags: oficina, uriel bederman, cuento, segunda jornada, escalera, sueldos
7 votos
       9 comentarios

(Holger Pooten)

Por Uriel Bederman

Para no dejar de lado la coherencia, la "oficina de creación poética y afines" está enclavada en un edificio gris sobre la calle Tucumán, cerca de Tribunales. El ascensor, cuyo espejito manchado reflejó alguna vez al famoso Niaupa, es uno de esos enrejados que le hacen un hueco a la escalera circular. Ayer por la tarde vi que mi secretaria prefiere subir los siete pisos por escalera. Ocurre que elevadores como éstos suelen meter miedo a más de uno y será ésta la explicación más plausible para entender el hecho de que la mayoría de mis clientes lleguen hasta la oficina de veras agitados, respirando como peces por la boca.

A causa de semejantes agotamientos, determinados diálogos y transacciones se vuelven crueles enredos. Los clientes saludan a la secretaria, que los mira desde sus zapatos descomunales, y ya comienzan a titubear por la falta de aire y el sudor en la espalda. Nos piden alguna diligencia lírica como si estuviesen de veras nerviosos, rindiendo un examen final en la facultad de medicina o confesándole su amor a la mujer más deseada. Se marchan contrariados y nosotros nos reímos. Es ésa la única complicidad que tengo con la niña mujercita secretaria de zapatos realmente gigantescos. Cuando los clientes se marchan, refunfuñando, nos basta mirarnos a los ojos, cerrar la puerta y entonces echarnos a reír, dando vueltas en el suelo que no está tan limpio como para revolcarse de tal modo, de una punta a la otra de la oficina.

Cuando llega la hora del almuerzo cada uno come en su escritorio. Algunos mediodías dejo en la puerta un pequeño hilo por el cual la espío comer unos sándwiches de milanesa que meten miedo. Come como si nunca hubiese comido en su vida.
-Señor, hoy es el día de paga-, dice un rato después, con alguna miga de pan en la comisura del labio.
Le digo: -Tocá la puerta en la oficina del piso 3. Es la única en ese piso. Preguntá por el departamento de pagos y cobranzas, allí hay una señora que se llama Irma que es la tesorera y la encargada de emitir los cheques con los sueldos. Decile que venís de parte mía, no habrá inconveniente.

La mujercita secretaria, arrastrando los zapatos descomunales como esquíes, salió por la puerta. Pude oír sus pasos pesados bajar por la escalera. No pasaron más de cinco minutos cuando volvió, diciendo:
-Señor, la única oficina del piso tres está cerrada. No hay carteles ni nada.
Me hice el contrariado y dije:
-Esta Irma es una mina complicada. ¡Pero cómo son con los sueldos, la gran siete! La patronal piba... Vos no te preocupes que hoy mismo te lo resuelvo.

Le enchufé nueve sobres en una mano.
-Tenés que entregarlos en las direcciones que figuran en el lomo-, dije sin mirarla. 
Eran nueve poemitas breves. Tramiterío, cosas grises, del centro porteño.



Oficina de creación poética y afines, segunda jornada fue publicada por uri el 23/10/2008 a las 11.10 en Letras. Ha sido marcada con los tags oficina, uriel bederman, cuento, segunda jornada, escalera, sueldos y recibido 9 comentarios.

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1 - andre_laplume el 23/10/2008

+++ Quiero poner mas de cinco corazoncitos a la continuacion de esta historia,.- Me encantaria que fuera una tira como la de la contratapa de los diarios para poder seguir la trama cada dia,.- ¿ no sera acaso que son episodios de alguna novela?. Fanatico yo?.- andre, laplume.,-

2 - Mitba el 23/10/2008

La está esclavizando a la pobrecita ¿no le da pena? dentro de ese "poeta"hay todo un voyeur que mira comer y vaya a saberse lo que teje esa cabeza llena de mirlos escuálidos,nubes anémicas y azules desteñidos.
El día que la mujercita se baje del tiempo y de sus extraños zapatos que como barcos al garete la llevan de un lado al otro,puede convertirse ¡vaya a saberse en que cosa!...
Lo voy a seguir a esto,me interesa la vuelta de tuerca y el cierre, con bocadito de patrón-poeta al marrasquino...

3 - anhir21 el 23/10/2008

Tiene gusto a poco Uri, además no me llegó ningún sobrecito, bah, digo, si leo gris pienso que es para mí, pero claro, luego recuerdo, no hice el pedido...

anhir janir

4 - gilez el 23/10/2008

Y Uriel,
¿me consiguió un conchabo?

5 - AnitaFernandez el 23/10/2008

Que tarde aburrida.... Justo cuando comence a leer... tocaron a la puerta. Empecé tres veces. Como vine con sueño... apoyé el codo en el escritorio... y mientras deslizaba la mirada de un lado al otro de la pantalla... pude ver a un gran monstruo dentro de esa niña.....! Me sobresalté. Saqué la cabeza de la mano donde la tenia apoyada y me pareció ver las oficinas de Gilez...... Los tramites burocráticos esos... lo que contó hoy.
Pensé... este tipo manda a la chica a las oficinas que fué gilez... dicho y hecho....

Suena la puerta. Que raro. Un sobre. Alguien tiró un sobre debajo de la puerta............

6 - Rox el 23/10/2008

Conozco la historia de una secretaria que se quedó pegada a su teclado cuando la reemplazaron por una más joven. Triste, gris, pero real Uri.
Que sea poético el trabajo lo hace más dulce de leer pero sigue siendo riguroso el "vivir" de la pobre mujercita, ¿no cree? Aún peor, en cuántos escondites grises se enconden mujercitas de ellas, algunas dentro de una misma, otras taconeando en las escaleras esperando a que al abrir la puerta la realidad sea otra, y sigue siendo gris. Por algo será.

7 - flipi el 23/10/2008

Esos zapatos van a terminar por obsesionarnos a todos...Pienso que los usa de mayor tamaño para ocultar su condición de cenicienta. O quizá, como hacen muchos, para esconder de la codicia ajena cosas de gran valor. Poemas nunca leidos o escritos conmocionantes..............................................Por un momento, creí que el jefe la enviaba a entregar esos sobres a lugares tan distantes como La Quiaca o Ushuaia para sacársela de encima. Pero no... Los poetas tienen muchos defectos pero son buena gente.
flipi.

8 - djuna el 25/10/2008

Solo una pregunta ¿ quien es el jefe ?

9 - Naim el 28/10/2008

Me gustó mucho tu texto!

Un beso!

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