Con la Permacultura fue amor a primera escucha. Hace unos cuatro años estábamos en mi casa, con mi hermano y algunos amigos, queriendo formar una comunidad y sin tener idea de cómo dar el primer paso. Ramiro Mora y Araujo nos deslumbró: habló de una ciencia que busca tomar consciencia de nuestra forma de relacionarse con el medio ambiente, y que invita a observar el entorno y ser generoso con la tierra en cambio de estar aprovechándose de los otros y desbastando los recursos naturales. Invita a moverse en la no-acción y cuidar del planeta con la consciencia del testigo. Una actitud ante la vida que va desarrollando diferentes habilidades y técnicas para lograr formas de vida sustentables y de armonía humana. Esas quizá no fueron sus palabras pero recuerdo que Ramiro estaba sentado en posición de loto y mientras lo escuchaba mi mente se aclaraba, sentía el alivio de encontrar coherencia entre diversas críticas al sistema vigente y alternativas de acción social y medio ambiental. Quedé profundamente agradecida.
Recordé este encuentro luego de estar con Salina Centgraf, el fin de semana pasado en Gaia. Sus palabras pude grabarlas, pero lo más valioso es lo que no puedo transmitir. Salina venía de meditar en la casa de Ariel García y juntas nos fuimos al centro comunitario, a sentarnos en los almohadones, y en posición de loto, mientras la escuchaba, miraba sus ojos limpios y su sonrisa dulce, y sentía que ella emanaba algo de su cuerpo que de a poco transformaba el mío, algo se expandió en la región de mi pecho. Nuevamente la gratitud, y también el amor que se despierta sin necesidad de ser amigos o familia, que se despierta sólo por encontrarse y reconocerse.
¿Qué te trajo a Gaia?
Estudio geografía, ciencias políticas y biología en Alemania, y el objetivo en mis estudios es la vida sustentable y el desarrollo de las zonas rurales. Este va a ser el tema de mi tesis y por eso quería conocer diferentes comunidades, diferentes eco-aldeas, ya conozco dos en Alemania y la idea es conocer también algunas en España. El año pasado escuché de Gaia y es obligatorio hace una práctica durante mis estudios, y por eso la estoy haciendo acá. Primero hice un curso de diseño de eco-villas de un mes y ahora estoy trabajando como voluntaria para vivir lo aprendido en la práctica. Aprendí que ¡hay mundos entre la teoría y la práctica! porque somos seres humanos con todos nuestros miedos y deseos. Para mí, al principio, fue un choque ver esto. Tenemos los principios de la Permacultura y de cuidar a la gente, y después acá trabajamos y trabajamos, y estamos tan cansados que después del trabajo no tenemos tiempo para hacer otras actividades como son las danzas circulares.
Hoy pensé que no podría quedarme acá porque trabajo un rato y me canso, y los veo a ustedes que siguen y siguen; hacen mucha fuerza física y hace calor, no estoy acostumbrada.
[Risas] Sí, es como una empresa. Acá hay alguien que tiene un sueño muy grande y todos lo siguen. Yo me canso mucho y no me queda tiempo para disfrutar... aunque disfruto de las tareas que hago y aprendo un montón. Sobre todo humildad, porque yo vengo con cuatro años de estudios y con la cabeza llena de información, entonces a veces pienso “bueno, yo estudié cuatro años y hay que hacer algo grande” pero me doy cuenta que no es importante hacer algo grande, las tareas pequeñas son las que son necesarias y con cada paso estás ayudando a construir lo grande.
Wuou... se aplica a todo.
[Risas] ¡Sí! Y bueno, cada día me encuentro con los principios de la Permacultura, por ejemplo de integrar en vez de separar, que para mí es muy importante con, por ejemplo, los visitantes: no verlos como “de afuera” sino acercarse y conocerlos. Así es como yo misma como voluntaria me siento parte de la comunidad porque vivo acá y estoy comprometida con dar todo lo que puedo para que esto crezca, ofrezco mis habilidades aunque ¡estoy muy cansada para dar todo lo que puedo! [Risas] Por esto quiero conocer cómo otras comunidades viven juntos y cómo manejan la cuestión social. En las comunidades hay tres aspectos principales: lo social, la economía y la ecología. Acá se vive mucho la de la ecología y como modelo sustentable es muy completo, de la economía no sé cómo se maneja realmente y con lo social es lo que te conté recién.
Otra cosa que noté es que se ríen poco. Estoy acostumbrada en mi trabajo, cuando interactúo, a reírme mucho y me parece extraño que acá las personas, en los horarios de trabajo, está completamente enfocada en la acción e interactúa sólo para organizar las tareas.
Sí, hay una propuesta de meditar mientras se trabaja y que es mejor no interrumpir, para dejar a cada uno en el espacio interior del propio proceso. Por esto también me interesa ver cómo otras comunidades resuelven esta cuestión y qué otro equilibrio encuentran. Los estudios son parte de mi camino pero yo no me identifico mucho con ellos, los quiero terminar pero después quiero vivir en una comunidad que encuentre o también puedo formar alguna nueva con algunos amigos que también están interesados. Tengo ganas y mucha iniciativa. Tengo muchos conocimientos y experiencia.
¿Cómo ves la sociedad dentro de unos años y cuál es el rol de las comunidades?
La verdad es que yo pienso que es la única forma en la que podemos sobrevivir. Creo que tenemos que volver a la humildad. El sistema capitalista para mí no funciona, destruye la gente y el planeta, y no tenemos más recursos. Lo veo como parte de una evolución. El sistema capitalista va a terminar y esta es una posibilidad de cómo podemos vivir en armonía con la naturaleza, usando los recursos disponibles, cuidando a la gente. Pienso que tenemos que volver a una vida más tranquila y más sana, que la consciencia debe crecer sobre esto.
Otras entrevistas en Gaia
Más información sobre Gaia
Más información sobre Permacultura
Libro sobre no-acción y agricultura
La revolución de un rastrojo, por Masanobu Fukuoka (se consigue en Gaia)