La noticia había corrido como rumor y trascendido el año pasado. Que las productoras Cris Morena Group y RGB habían iniciado un juicio por plagio a las productoras Kaberplay y Endemol. ¿La acusación? Que Niní, la telecomedia infantil que por estos días está llegando a su fin en la pantalla de Telefé, era una copia de Floricienta, el éxito de Canal 13 que catapultó a la fama internacional a Florencia Bertotti, protagonista de ambas series.
Luego de aquel super éxito, Florencia Bertotti no volvió a actuar en TV, hasta esta historia, que supuso su regreso a la pantalla chica, luego de casi 4 años sabáticos y en una ficción producida por ella misma junto a su marido de entonces, Guido Kazka (las noticias vuelan, y en las últimas semanas son noticia de las revistas del corazón por unos supuestos engaños sentimentales y la separación del matrimonio).
Desde que se conoció la noticia nunca hubo una palabra al respecto de ninguna de las partes involucradas, ni del canal Telefé donde todas las productoras tienen actualmente sus programas (en el caso de Cris Morena Group y RGB Entertaiment, su reciente éxito Casi Ángeles, que este año se verá la cuarta temporada).
En la semana pasada se conoció que finalmente la Justicia dió la razón a los demandantes, y emitió un exhorto que establece a los dueños de los derechos de Floricienta a decidir si quieren que se levante o no la emisión de la serie Niní y los shows teatrales del programa de televisión.
Las similitudes entre una y otra telenovela infanto-juvenil se hicieron ver enseguida, tanto que los propios fans y seguidores de Flor Bertotti y de las producciones de Cris Morena señalaron en distintos foros de internet, las permanentes coincidencias en la historia que veían.
Pero no es el único caso de plagio en la televisión argentina, ni el primero que llega a la justicia. Hay muchos antecedentes.
El año pasado, Susana Giménez se quejó publicamente de que los skecths humorísticos que presentaba Marcelo Tinelli en ShowMatch, con invitados especiales y protagonizados por el conductor, eran una copia a lo que la diva de los teléfonos hacía en su programa. "El Cabezón" le contestó, por los medios, que los sketchs no eran un invento de ella, sino que ya se hacían desde la época de Pepe Biondi. Entonces, la "pelea" no pasó de la polémica mediática.
Casos que sí llegaron a la Justicia, son por ejemplo la denuncia por plagio que presentó el periodista Jorge Lanata contra Sorpresa y 1/2. Lanata argumentaba que el segmento de hacer realidad los sueños de los participantes era una idea suya registrada bajo el nombre de "El Sueño del Pibe". La productora del programa que por entonces conducía Julián Weich por Canal 13 (hoy El Trece), entonces argumentó que habían comprado los derechos a un programa español.
Ha habido muchos casos más, tanto de reclamación de ideas o argumentos como de reclamación de nombres (muchos de ellos pueden leerse en un antiguo artículo del diario La Nación del 7 de mayo del '97 www.lanacion.com.ar/68449). El caso de reclamación de nombres quizás más conocido es el que protagonizó Susana Giménez, cuando se separó de su anterior productor. Entonces, ella perdió el derecho de usar el nombre "Hola Susana" como título de su progama, por lo que pasó a llamarse "Hola Susana, te estamos llamando" y ahora simplemente "Susana". En su momento, inclusive la rubia conductora tuvo que cambiar la condición de dar premios, pudiendo las personas que recibían un llamado suyo responder "Susana", "Hola Su", "Hola Susana Giménez", de distintas variantes pero no necesariamente "Hola Susana"...
Pero volviendo al presente, el límite entre copia e inspiración es tan delgado que en muchos casos es difícil de discernir. Por ejemplo los programas y el estilo de conducir de Roberto Pettinato, que desde Duro de Acostar y sus variantes y el actual Un mundo perfecto (por América TV), insiste en homenajear a David Letterman y su mítico Late Night Show...
Y con respecto a la ganadora del juicio con el que abrimos este artículo, Cris Morena, vale mencionar que muchos de sus detractores insisten en que desde Chiquititas para acá, lo único que ha hecho es plagiarse a sí misma (aunque eso no pueda llevarse a un tribunal), y que en particular su actual creación en TV abierta Casi Ángeles permanentemente "toma prestadas" ideas del cine y la televisión estadounidense como la película El Efecto Mariposa o la serie Lost... aunque muy diferente es alguna referencia dentro de la historia, con la reproducción casi textual de la misma historia sólo cambiando el nombre de algunos personajes.
Además de que ninguna de las obras que supuestamente sus detractores señalan como plagiadas por Cris Morena, tienen en su argumento central una banda musical adolescente, como lo es Teen Angels.
Lo cierto es que hoy, esta serie, es vista además de Argentina (por TV abierta) y en toda Latinoamérica en español (por cable), también se ve traducida al portugués en Brasil, y en España, Italia e Israel, siendo éxito de audiencia en todos esos países.