Tengo algunas razones por las cuales no voy a ir a la Plaza:
1- Porque no cobro por ello y si pretendiera cobrar algo sería lo que me han quitado del bolsillo todos estos años de supuesta democracia.
2- Porque el patriotismo para mi debe inculcar la defensa de la patria y la devoción por nuestras instituciones y estos rejuntes de gente lo único que logran es deteriorar los edificios, ensuciar las calles y lastimar a personas. Hoy, por ejemplo, una pancarta se llevó la vida de un militante tucumano.
3- Porque voté y valoro mi decisión política exigiendo la democracia como un ser democrático, sin imposibilitarle el libre tránsito a los demás, ni entorpecer sus tareas diarias.
4- Porque soy argentina y estoy orgullosa de ello.
5- Porque considero que los ciudadanos comunes nos perdemos una parte importante de la información por la cual las negociaciones no se dan como deben ser. Sólo les digo que tengan presente qué pasaba durante el gobierno de Menem, todos estos cobraban una porción de torta para callarse.
6- Porque la plaza ya no es un lugar común del pueblo sino una sala de reuniones para confirmar el plan trabajar.
7- Porque no te creo Cristina, sin embargo, espero que no me defraudes.
8- Porque no voté dos presidentes, sino a una sola.
9- Porque no quiero cortes de rutas, cortes de calles, cortes de luz, de gas, de agua, ni de red alimenticia.
10- Porque hay que darle el ejemplo a nuestros hijos, enseñándoles que no se trata de tolerancia, sino de prudencia. Que la histeria grupal no soluciona nada sino que nos pone en peligro. ¿Acaso no aprendimos nada aquel 21 de diciembre?
11- Porque tenemos historia, tenemos presente y queremos un futuro que sepa de lo que se habla y no que salga a la calle.
Podría continuar, pero siento una enorme pena porque no somos un país unido realmente y porque estamos luchando -con la bandera en la espalda- por serlo, y ese es el peor invento.